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Un apodo puede ejercer más impacto en la vida de la persona que es llamada de esta nueva forma que, por medio de la utilización del nombre de pila.

Tu nombre puede ser Rafael, pero si los compañeros de cancha te llaman Chino, este último dice más acerca de su persona que su nombre de pila. Continue Reading »

El número cuatro de los cuatro ‘cantos del siervo’ es el más oscuro de todos.

 Así dice el Señor: «A la madre de ustedes, yo la repudié; ¿dónde está el acta de        divorcio? ¿A cuál de mis acreedores los he vendido? Por causa de sus iniquidades, fueron ustedes vendidos; por las transgresiones de ustedes fue despedida su madre. ¿Por qué no había nadie cuando vine? ¿Por qué nadie respondió cuando llamé? ¿Tan corta es mi mano que no puede rescatar? ¿Me falta acaso fuerza para liberarlos? Yo seco el mar con una simple reprensión, y convierto los ríos en desierto; por falta de agua sus peces se pudren y se mueren de sed. A los cielos los revisto de tinieblas  y los cubro de ceniza».

El Señor omnipotente me ha concedido tener una lengua instruida, para sostener con mi palabra al fatigado. Todas las mañanas me despierta, y también me despierta el oído, para que escuche como los discípulos. El Señor omnipotente me ha abierto los oídos, y no he sido rebelde ni me he vuelto atrás. Ofrecí mi espalda a los que me golpeaban, mis mejillas a los que me arrancaban la barba; ante las burlas y los escupitajos no escondí mi rostro.

Por cuanto el Señor omnipotente me ayuda, no seré humillado. Por eso endurecí mi rostro como el pedernal, y sé que no seré avergonzado. Cercano está el que me justifica; ¿quién entonces contenderá conmigo? ¡Comparezcamos juntos! ¿Quién es mi acusador? ¡Que se me enfrente!

¡El Señor omnipotente es quien me ayuda! ¿Quién me condenará? Todos ellos se gastarán; como a la ropa, la polilla se los comerá.

¿Quién entre ustedes teme al Señor y obedece la voz de su siervo? Aunque camine en la      oscuridad,  y sin un rayo de luz, que confíe en el nombre del Señor y dependa de su Dios.

Pero ustedes que encienden fuegos  y preparan antorchas encendidas, caminen a la luz de su propio fuego  y de las antorchas que han encendido. Esto es lo que ustedes recibirán de mi mano: en medio de tormentos quedarán tendidos (N.V.I.).

Podemos destacar dos aspectos  importantes—o  conectores—los cuales evidencian cómo esta ‘canción’ toma su lugar como un elemente que se dirige al dilema de Israel/Judá. Continue Reading »

Cuando pasamos por encima del umbral en  Isaías 42, nos encontramos por primera vez al enigmático ‘siervo del Señor’. Aunque para el lector de Isaías éste tiene una semejanza familiar. Esto debido a lo que se dice del siervo conlleva algunos ecos, pensamientos y un lenguaje particular que ha demostrado ser importantes para el libro a largo de los  cuarenta y un capítulos que nos conducen con este primer encuentro inmediato. Continue Reading »

Más allá de todos aquellos indicios y transiciones que han aparecido hasta ahora, encontramos en el capítulo 40 del libro de Isaías la más contundente promesa de una pronta restauración y un retorno que rasga la escena a todo color. La voz misteriosa del que clama anuncia que todos los obstáculos a lo imposible, serán eliminados.

Una voz proclama: ‘Preparen en el desierto enderecen en la estepa un sendero para nuestro Dios. Que se levanten todos los valles, y se allanen todos los montes y colinas; que el terreno escabroso se nivele  y se alisen las quebradas. Entonces se revelará la gloria del Señor, y la verá toda la humanidad. El Señor mismo lo ha dicho’ (Isaías 40:3-5 N.V.I.).

Para una persona como yo, amante de las montañas y que se considera devoto caminante de las laderas escabrosas, toma tiempo acostumbrase a la imagen que nos proporciona el profeta. A diferencias de la montaña, no hay romance en el desierto. El  propósito del texto es sencillamente establecer que ningún obstáculo para la redención del pueblo de YHWH ha de ser tolerado. Continue Reading »

The dark days before Israel’s destruction by Assyria’s might left few untouched. Even the children.

Then the Lord said to me, ‘Take a large tablet and write on it in common characters, “Belonging to Maher-shalal-hash-baz.” And I will get reliable witnesses, Uriah the priest and Zechariah the son of Jeberechiah, to attest for me.

And I went to the prophetess, and she conceived and bore a son. Then the Lord said to me, ‘Call his name Maher-shalal-hash-baz; for before the boy knows how to cry “My father” or “My mother,” the wealth of Damascus and the spoil of Samaria will be carried away before the king of Assyria. (Isaiah 8:1–4 ESV)

When the prophet affixes this grim moniker to his baby boy, he signals the imminent destruction of Israel’s threatening neighbors. The name means ‘Hasten the booty, speed the spoil!’. Continue Reading »

La Biblia no es un libro de piedades endulzadas.

No habría sobrevivido muchos siglos si no fuera por sus cualidades idiosincrásicas. Una de esas es su persistente realismo. Continue Reading »

Una voz misteriosa resuena en el cuadragésimo capítulo del libro de Isaías, el mismo punto en el que la comodidad suplanta el juicio como el tono imperioso del libro. Esta voz es misteriosa precisamente porque es anónima. No es frecuente que un texto  introduzca a un nuevo protagonista sin identificarlo. Continue Reading »

A mysterious voice resounds in the fortieth chapter of the book of Isaiah, the very point at which comfort overwhelms judgement as the book’s dominant tone. This voice is mysterious precisely because it is anonymous. Ordinarily, a text does not introduce a new protagonist without identifying him. Continue Reading »

Habría sido difícil esbozar la trayectoria establecida por los ‘cánticos del siervo’ del libro de Isaías y llegar al perfil concreto de Jesús. La retrospección y la reflexión, por otro lado, son matiz de materia diferente. Continue Reading »

Dos niveles: Isaías 24

En ocasiones, los profetas relajan el notable silencio de la Biblia hebrea con respecto a lo que podríamos llamar  ‘el mundo invisible ’. Los textos del Antiguo Testamento no gastan mucho tiempo negando que pudiera haber una estela de acciones más allá  de lo que podemos ver y escuchar por los medios convencionales.

En pocas palabras, los textos siguen siendo agnósticos y sugestivos en ese punto, proporcionando sólo lo más breves vislumbres de un mundo que se abre paso a lo invisible y que está en guerra, así como estamos en guerra tan frecuentemente  aquí abajo.

Deuteronomio 29.29 parece captar esta posición, que es al mismo tiempo autoconsciente, disciplinada y sostenida.

Lo secreto le pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley (Deuteronomio 29:29 N.V.I.).

La pasión espiritual en nuestros días coincide regularmente con una inclinación a la especulación sobre el ‘mundo espiritual’  y oculto  que está en desacuerdo con este enfoque. Sin embargo, podríamos sentir cierta comodidad por el manejo de  una espiritualidad que se arriesga a cuestionar el materialismo sofocante que ha sido nuestra ideología oficial durante uno o dos siglos.

Habiéndome liberado de esta declaración de cautela, encontramos después de una pausa en uno de los ‘oráculos contra las naciones’ de Isaías un fascinante vislumbre de lo que podríamas llamar los dos niveles de la creación.

En aquel día el Señor castigará a los poderes celestiales en el cielo y a los reyes terrenales en la tierra. (Isaías 24:21 N.V.I.)

Este texto de Isaías no es el único que identifica una cierta correlación entre lo que ‘las naciones’ hacen en el mundo que conocemos, por una parte, y la rebelión y a veces la guerra intra-celestial  de parte de—¿qué los llamaremos?—los poderes celestiales.

La reiterativa repetición del verso—la hueste del cielo en el cielo y los reyes de la tierra en la tierra—parece subrayar una insistencia profética de que la realidad viene en dos sabores y que las actividades en las dos esferas realmente de hecho tienen correlación.

El libro de Isaías es al menos tan insistente como cualquier otra porción de literaria del  Antiguo Testamento sobre el punto que YHWH es incomparable, y por lo tanto es único. Su autoridad no es la única autoridad, pero no tiene comparación alguna con otra.

La seguridad que el profeta ofrece a la pequeña Judá se dirige modestamente a un temor latente en los desamparados nacionales o existenciales: que el rescate o la redención pueda venir, pero  sólo de forma  parcial.

No, dice al profeta, extendiendo sus manos hacia los polos  llamados ‘el cielo y la tierra’. En aquel  día, todos serán tocados, todo será sujetado y  todo perro de guerra hecho sumiso.