Pocas de las declaraciones del libro de Isaías acerca del ‘siervo del Señor,’ están tan densamente pobladas como la sección rica en imágenes al inicio de Isaías 49:
Escúchenme, costas lejanas, oigan esto, naciones distantes: El Señor me llamó antes de que yo naciera, en el vientre de mi madre pronunció mi nombre. Hizo de mi boca una espada afilada, y me escondió en la sombra de su mano; me convirtió en una flecha pulida, y me escondió en su aljaba. Me dijo: «Israel, tú eres mi siervo; en ti seré glorificado». Y respondí: «En vano he trabajado; he gastado mis fuerzas sin provecho alguno. Pero mi justicia está en manos del Señor; mi recompensa está con mi Dios».
Y ahora dice el Señor, que desde el seno materno me formó para que fuera yo su siervo, para hacer que Jacob se vuelva a él, que Israel se reúna a su alrededor; porque a los ojos del Señor soy digno de honra, y mi Dios ha sido mi fortaleza: «No es gran cosa que seas mi siervo, ni que restaures a las tribus de Jacob, ni que hagas volver a los de Israel, a quienes he preservado. Yo te pongo ahora como luz para las naciones, a fin de que lleves mi salvación hasta los confines de la tierra». (Isaías 49:1-6 NVI).
Primero, tenemos una expresión de profunda intimidad entre el siervo y YHWH. Esto se hace explícito en todo el pasaje, pero el lector no debe perder su expresión implícita en las primeras palabras del pasaje. La invocación inicial (‘escúchame… presta atención’) es a veces ofrecida en el libro de Isaías por el profeta con la declaración inmediatamente siguiente que ‘YHWH ha hablado’. En otras ocasiones YHWH mismo utiliza esta expresión convocatoria él mismo. Continue Reading »
Across ten chapters organized thematically rather than chronologically, Michael J. LaRosa and German R. Mejía present this fine English-language history of Colombia in accessible prose that only occasionally belies that they were writing or thinking initially in Spanish before making this considerable gift to the English reading public.
ook provides a fascinating look at a formative moment in the career of HR McMaster, who as this reviewer sets pen to paper serves as the country’s National Security Advisor.